Ayer vi a un chaval en un arcén, no tendría diez y siete ni diez y ocho años, llevaba una escopeta en el regazo y había un tipo muerto de la APR en la culeta, con un par de tiros a bocajarro del calibre doce que le habían arrancado dos buenos trozos de carne. El chaval estaba levantándole una pierna para robarle las botas; parecía cansado, abatido, agotado... viejo. Un chaval de su edad no tendría que tener ese aspecto.
Cintas del Chacal
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